hablame con la risa del mar abierto,
quiereme como si este fuera el más íntimo de tus secretos,
escuchame con el silencio de tus suspiros,
así me iré metiendo en tus fantasías de niño.
Así estaré soñando siempre con las luces de mil flores,
así te arruyaré y alejaré todos tus temores.
Tan simple y tan puro como el manantial de mis recuerdos
es el cariño que hoy te ofrezco, así quiero que te lo quedes,
quiero que crezca entre tus labios y que lo guardes como la briza
que corre entre nosotros.