lunes, 18 de abril de 2016

NO ENTIENDO

Aun no entiendo tu hechizo sobre mí,
la forma de perderme en tus pupilas
que me invitan a explorar entre tus ruinas,
que me orillan a escribir versos de tinta vieja
que recuerden a gloria y a besos de jalea.
No comprendo la profundidad de tu alma
tan pura y etérea como el mismo viento. Por eso
le ruego a mi dios eterno que no me deje en silencio
y me permia llevarte conmigo como al más precioso
de mis amuletos.
No sé cómo puedes invadir así mis sentidos,
sin que logre detener los pensamientos
que me arrastran hasta hundirme en tus sueños
y que me elevan hasta un cielo donde eres tú
el protagonista de mis cuentos.