jueves, 1 de agosto de 2013

ESAS COSAS DEL ALMA.

La vida está llena de misterios, de cosas que desconocemos pero que al mismo tiempo nos asustan y nos fascinan a partes iguales y, lo más increíble del mundo es como esas cosas, se van convirtiendo en parte fundamental de tu vida sin que te lo propongas.
Dicen por ahí que el apego a algo no es bueno, pues te impide ver otras cosas que a lo mejor pueden hacerte más feliz y, muy probablemente sea cierto, hay muchas cosas que pueden detenerte e impedirte disfrutar de todo lo bueno que te ofrece la vida, por más que lo que tienes ahora o llegaste a tener, pueda satisfacerte o haberte traído cosas muy buenas y, aunque pueda parecer difícil de entender, esas cosas a las que te aferras tanto, ya son parte permanente de lo que eres. Eso que llamas alma, es la huella de todos esos recuerdos y todas esas experiencias acumuladas a lo largo de tu vida, por lo cual, si lo dejas ir, no pasa nada, porque esos recuerdos y todas esas experiencias, ya están ahí y ahora, lo que hace falta, es seguir aprendiendo y completando todos esos aprendizajes, transformarlos y seguir creando cosas y momentos nuevos y más bellos.
Los corazones y las almas que encontramos a lo largo de nuestras vidas, van dejando pequeños destellos de luz o de oscuridad dentro de nosotros según lo decidamos, huellas que nos van haciendo lo que somos y nos ayudan a hacerle frente a la vida día con día. A veces esas mismas cosas, nos hacen llorar, reír o hasta querer ahorcar al primero que se nos ponga en frente (jajaja, es broma, no lo hagan), pero siempre dejan algo dentro de nosotros, una marca de tinta indeleble, que estará ahí por el resto de nuestras vidas, por eso, yo creo que es mejor que esas marcas sean luminosas y centellantes que oscuras y perversas.