Descansa en paz corazón marchito
descansa y canta junto mi ventana, príncipe mío.No lloraré tu partida, en cambio, lloraré mi oscuridad,
lloraré el pinchazo de las rosas, la sangre de tu vida y el paso de la eternidad.
No me despediré de ti, amado mío, te veré en un mar de sueños intranquilos.
Besaré tu santa sepultura y rezaré a tu cuerpo herido,
no sé ya más lo que las sombras me han dicho,
que has muerto en un idilio de sangre, pasión y vino.
No encuentro la hora de robar el veneno del tiempo,
no veo ya la muerte más allá de las hojas del árbol caído,
ya no sé sino lo que me ha explicado tu aliento,
que me has perdonado en esta hora de juramentos.
Te oigo gritarle a la luna, te oígo caminar junto a la murte silenciosa,
siento el gélido viento de la noche arrastrandome hacia ti,
te envuelto en sonidos de demencia, atroces y suaves murmullos de amor,
escucho como tu boca vuelve a besar mi cuello; si cierro los ojos,
te veo bailar con mis oscuros deseos.
Te dejaré dormir junto a mis fantasías y te veré en mi espejo cada día,
te has declarado mi demonio personal, mi tortura constante y el señor
de mis esperanzas; no importa si estas vivo o murto,
mi corazón esta unido a tu oleaje siniestro.