Cuando las estrellas regresen a mí almohada,
se acabará la oscuridadde mi alma y los ángeles volverán
para traerme la paz que me faltaba.
Soledad, sombras y lamentos se han convertido
en el fantasma seductor que ronda siempre por mi cama,
esperando a que me convierta en su fiel amada.
Gritos y temores se apoderan de mi mente cuando intento
hablar a tu corazón y una vez más vuelve a mí ese extraño
amante.
Decir que te quiero, engañaría el sueño en el que hoy duermo;
Rogarle al viento la salvación de este corazón perdido, sería pedirle
darme de beber del vino del olvido. Sólo diré entonces, que el amor que ahela mi boca, se ha fundido con perfumes de una noche de fantasmas y cantos
de sirena que han venido a bailar y cantar en lo más profundo de un bosque
de pasión emponzoñada.
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