Sigo encerrada entre sombras,
bailando con tu recuerdo y miles de rosas,
sigo esperando un beso eterno,
que me pierda en el fuego de tu infierno.
Solo tus palabras han envenenado mi alma
dejando mi corazón enfermo, sin paz, sin calma.
Hay secretos que se funden con el tiempo,
el mío guarda el deseo de este amor hambriento.
Deja que las llamas del amor nos consuman, bajo
el hechizo de esta pasión desesperada,
de este deseo que casi nos destroza el alma con la fuerza
del mar embravecido por una cruel helada.
Tu mirada a roto mi ser en mil pedazos que ya no podré
volver ajuntar, pues solo quiere estar cerca de tus labios,
respirar con tu vida, correr a tu lado y beber del manantial de tu sonrisa
y beber del nectar de tus venas
No hay comentarios:
Publicar un comentario